jueves, 29 de noviembre de 2012

APOLONIO CONTRATA UN TÉCNICO (IDA Y VUELTA FIJO)



APOLONIO CONTRATA UN TÉCNICO (IDA Y VUELTA FIJO)


            Problema: Apolonio está muy contento porque ha conseguido la contratación de un técnico (que como sabéis se llaman así a los viajes fijos de ida y vuelta) durante un año, tirando los precios. ¿Qué hará Apolonio cuando se dé cuenta de que entre gastos de pago del préstamo, gasoil, seguros, autopistas, multas, teléfono, taller mecánico, ruedas, gestoría y comidas, el dinero no le llega para vivir?

Elija la respuesta que le convenga o añada otra.

A)    Apolonio nunca se da cuenta ni se entera. Es un ser inconsciente que no echa cuentas y va viviendo como puede hasta que le ponen un cepo en la rueda o le embargan el camión y demás propiedades. Por eso, mientras no vaya a la cárcel, se las arreglará para seguir en el transporte y continuar tirando  precios.
B)     Sustraer gasoil y ruedas en los parkings.
C)    Comer de bocadillos y de latas, o lo que pille de las huertas de la ruta, aunque tiene úlcera de estómago.
D)    Se dará de baja de los seguros, diciendo que ha encontrado otra compañía que se los hace más baratos.
E)     Dejará de pagar la Seguridad Social y los impuestos, y al del taller le irá dando largas.
F)      

NOTA: El autor no se responsabiliza de las posibles consecuencias que provengan de una elección equivocada.

lunes, 19 de noviembre de 2012

LA NIEVE



LA NIEVE

Ya estaba mosqueado cuando le mandaron a cargar esa mercancía.
 –que no, coño, que no voy a cargar alfalfa, que me conozco el tema. La descarga siempre suele ser en un caserío perdido, y hay que andar por caminos de cabras.
- Pues hay que llevarla urgentemente y el único camión libre es el tuyo. Venga, te damos cien euros más por las molestias-.
 -Pero joder, si es pleno invierno y me voy a quedar atrapado en la nieve.
- No te preocupes, que han dicho que no hay ni rastro de temporal.

            Así que allí se vio cargando la alfalfa. La carga no fue mal, aunque tuvo que sujetarla con unos cuantos cinchos. Salió pitando para llegar al destino antes de que cambiara el tiempo. Pero en terreno montañoso el tiempo es cambiante. Y al día siguiente, cuando faltaban un par de horas aproximadamente de ruta y se empinaba la cuesta, unas nubes muy negras cubrieron la zona por completo.

            Cuando comenzó la subida estaba sobre ascuas. “Seguro que este cabrón de sitio está en la punta de la montaña. No vuelvo a hacer otro viaje como este ni harto de vino. Al de la oficina me lo como. Como empiece a nevar, no voy a poder ni moverme.”

            Cuanto más se oscurecía el cielo, más improperios iba diciendo: “ese hijoputa me ha encasquetado a mí el viaje que no quiere nadie. Lo mato, lo mato y lo mato. Me cago en la madre que lo parió. Y quedan todavía veinte kilómetros. El Tourmalet, una mierda al lado de este pueblo. ¿pero dónde coño está?. Me van a comer los lobos.” Etc. etc.

            Por fín, divisó cuatro casas mal construidas y a la entrada aparecía el nombre del pueblo. Le estaban esperando el casero, su mujer y su hija con la maquinaria para descargar.
-         Rápido, que va a nevar de un momento a otro.

Dicho y hecho. Se puso a nevar como si no hubiera nevado nunca. Y allí estaba él, sonriente por fuera, pero jurando y perjurando por dentro. En muy poco tiempo se puso el suelo más blanco que un folio de cinco estrellas. Ayudó como pudo a que la descarga fuera la más rápida posible, pero llevó dos horas. Acabaron empapados, aunque consiguieron resguardar toda la alfalfa. Ahora bien, el camión y él se tuvieron que quedar allí dos días, porque la nieve no cesó de caer.

            Pero lo que es la vida, hay viajes que empiezan bien y terminan mal, y otros que empiezan mal y terminan bien, como este viaje. Resultó que se fue sintiendo cómodo y arropado por la familia de caseros, y al final fueron dos de los días de más grato recuerdo de su vida. Como estaba empapado, tuvo que cambiarse de ropa, lo acogieron en su casa los caseros con gran generosidad, y la hija lo trató tan bien que…Ahora es su esposa. No ha dejado el camión, pero se dedica también a la agricultura y a la ganadería. ¡Ah! Y todos los viajes de alfalfa que vuelven a salir los lleva él. 

miércoles, 7 de noviembre de 2012

¡¡ JODER QUÉ MANGUIS!!



¡¡ JODER QUÉ MANGUIS!!


            Nos dan por todos los costados. Si no es con las autovías, que nos la quieren meter doblada, es con el gasoil, que en vez de facilitarnos tener un precio estable lo varían constantemente, solo para su beneficio, y no lo podemos repercutir. Y encima nos van a hacer trabajar más y jubilarnos más tarde cobrando menos con el cuento de que no llega, cuando ellos siguen cobrando sus dietas y prebendas consolidadas y bien atadas.

            Creen, porque les interesa creer, que nosotros somos los culpables de la crisis y quieren que seamos los paganos, siendo los que la sufrimos. La globalización ha sido más un perjuicio que un beneficio para los transportistas, porque parece que está todo regulado, pero es al revés. Se aprovechan de nuestra estructura económica. Forman empresas en otros países, que les sale mucho más barato, y luego trabajan aquí, aprovechándose de la Seguridad Social y de todos los beneficios que nos ha costado muchísimos años crear entre todos.

            Nos engañan con el hecho de que ha venido la crisis, pero los bancos, que la han creado, son los más beneficiados de todos, porque el Banco Central Europeo les vende el dinero al 1 por ciento y ellos  lo venden a los países por la deuda que tienen creada al 5 % y a las personas al 8 % mínimo, cuando lo conceden. La crisis es un invento para beneficio de las grandes entidades, porque es nuestro dinero y se están beneficiando unas entidades privadas, que aumentan su dinero. Si es privada y tiene que ir a la ruina, que vaya, como nos pasa a todos, que si yo no puedo pagar, nadie me va a ayudar.

            Es sangrante lo que ocurre con los carburantes. Cuando el petróleo estaba a 150 dólares el barril, nos comieron el coco diciendo que debido a su carestía los carburantes tenían que subir y por eso se nos encarecía la vida. Pero resulta que ahora mismo,  los carburantes están incluso más caros que entonces. ¿Quién se está llevando todo ese beneficio que nos pertenece? ¿Quién se está forrando más?.

            Si esto es por la deuda que dicen que se ha creado, alguien ha gestionado mal y debería responder por ello. Pero vemos que no hay nadie responsable, y los que seguimos trabajando lo hacemos al mismo o a menor precio que hace diez años o más. Nuestra situación fiscal ha variado a peor desde entonces. Ya no podemos renovarnos en el momento adecuado porque no podemos pagar las letras que antes eran asequibles y continuamos trabajando con máquinas viejas que a la larga nos van a llevar a la ruina, que como sigamos así es a lo que estamos abocados como tantas empresas que en estos últimos años han ido desapareciendo.


viernes, 26 de octubre de 2012

APOLONIO DESCARGA EN UNA GRAN SUPERFICIE





APOLONIO DESCARGA EN UNA GRAN SUPERFICIE

Problema : Apolonio tiene que descargar en una gran superficie y le dan un traspalé para que arrime la mercancía al borde. ¿Qué hará Apolonio para descargar el camión sabiendo que la última vez que hizo algo parecido con otro traspalé, se le cayó parte de la mercancía, le dio el lumbago y posteriormente lo tuvieron que operar de hernia de disco?.

            Elija la respuesta que más le convenga o añada otra..

A)    Hacerlo sin decir esta boca es mía, pero eso sí, con mucha más precaución que la vez pasada, que tenía prisa, se le atascó el traspalé, y al tirar fue cuando se hizo lo de la hernia.
B)     Contarle al encargado que él no puede utilizar esos chismes porque la última vez bla, bla, bla. Eso sí, enseñándole al mismo tiempo el certificado médico de la operación sufrida, que para estos  casos lleva en el camión.
C)    Negarse en rotundo a descargar, y si le dicen que quite el camión, llamar a la policía y presentar una denuncia contra la gran superficie por obligarle a hacer lo que no debe.
D)    Llamar al que le ha contratado y montar la pilula negándose en rotundo a descargar y a mover el camión si no le descargan.
E)     .............   

martes, 16 de octubre de 2012

HISTORIA VERIDICA



HISTORIA   VERIDICA


 Me ocurrió en la época en que yo visitaba Italia con frecuencia. Aquél día tenía que llegar hasta Nápoles, y me encontraba a unos cincuenta kilómetros de distancia cuando me sucedió esta pequeña aventura que voy a contar. Me disponía a repostar gasoil y accioné el intermitente para desviarme hacia la gasolinera. No había hecho más que entrar en el desvío cuando escucho un grito por la emisora:

 -¡¡ Eh tú, el del camión que está entrando en la gasolinera, no entres, echa para atrás y sal a la carretera, rápido, luego te lo explico!!. ¡¡Date prisa!!.
           
          Era el conductor de un trailer de otra empresa española, que estaba más adelante que yo en la gasolinera y que venía echando hacia atrás con rapidez.

  Frené con fuerza y metí volando la marcha atrás suponiéndome que algo muy grave estaba pasando, y aunque no llegaba a comprenderlo, eso me daba igual. La adrenalina me hizo maniobrar lo más rápido que pude y me incorporé a la carretera en un abrir y cerrar de ojos. El que me había avisado hizo lo propio y salió como una exhalación detrás de mí.

  Una vez alejados del lugar, me explicó lo que pasaba. Había entrado en la gasolinera con la intención de echar gasoil, y en el carril de al lado había otro coche parado repostando. Su conductor estaba de pie y en la mano tenía la manguera con  la que iba rellenando el depósito. Se estaba preparando mi colega para bajar del camión, cuando llegó muy rápido por el otro carril paralelo un  Mercedes con cuatro ocupantes, y ante su sorpresa, vio que abrían las ventanillas, sacaban unas ametralladoras y freían a tiros al individuo que estaba echando gasolina a su coche. Acto seguido el Mercedes salió zumbando de allí, y fue en ese momento cuando iba a entrar yo y me avisó por la emisora.

   Si llega a aparecer la policía por allí, es muy posible que nos viéramos envueltos en una situación de mucho peligro no sólo para nuestros camiones con la carga, sino también y sobre todo para nuestra integridad física. Lo más probable es que hubiéramos sido detenidos para ser interrogados si no como culpables, sí como testigos, y ya sabemos cómo se las gastan allí con los testigos incómodos. Nos hubieran dado matarile igual que al desgraciado de la gasolinera.

              Después de aquél episodio he procurado volver por allí lo menos posible, pues aunque en cualquier sitio puede suceder este tipo de eventos, es lo cierto que en aquella famosa zona de Italia se suceden con más frecuencia, y según la ley de probabilidades, si compras más números es más fácil que te toque la lotería.

            Aviso: Esta no es una historia inventada. Es real como la vida misma.